El 4 de febrero de 2026, el Diario El Salvador publicó un artículo del embajador chino Zhang Yanhui titulado "La clave del éxito de China en la reducción de la pobreza".

El texto completo es lo siguiente:
La pobreza es una enfermedad crónica de la sociedad humana y un desafío común que enfrenta el mundo. China, siendo el país en desarrollo más grande del planeta, sufrió durante mucho tiempo problemas derivados de la pobreza. Cuando se fundó la República Popular China en 1949, el ingreso per cápita era de apenas 27 dólares, la mayoría del pueblo chino vivía en condiciones de extrema pobreza. A lo largo de los últimos 76 años, el gobierno chino ha liderado incansablemente al pueblo del país en la lucha contra la pobreza. Más de 800 millones de personas han salido de la pobreza, lo que representa más del 70 % de la reducción global de la pobreza en ese mismo período, logrando así la mayor práctica de reducción de la pobreza en la historia mundial. En la reduución de la pobreza en China se enfocan en escala y calidad, eficiencia y equidad, medidas intensivas y soluciones duraderas a la vez, creando un milagro sin precedentes en la historia de la humanidad en esta problemática.
¿Por qué China ha logrado un milagro en la reducción de la pobreza? La clave de su éxito radica en varios aspectos fundamentales:
Un liderazgo firme. El trabajo de reducción de la pobreza en China está dirigido por el Partido Comunista de China, lo que ha permitido maximizar la capacidad de liderazgo, organización y ejecución. Desde el nivel central hasta el local, todas las instancias actúan con una voluntad unificada y una coordinación estrecha. Los líderes gubernamentales a todos los niveles se involucran personalmente en el trabajo, garantizando que todas las políticas se implementen con rigor en la base y produzcan resultados concretos. El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, señaló que la experiencia china demuestra que el compromiso político del gobierno y la estabilidad de las políticas son cruciales para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más pobres y vulnerables.
Enfocarse en las necesidades del pueblo. China ha puesto un fuerte énfasis en garantizar y mejorar el bienestar social, asegurando que toda la población en situación de pobreza tenga acceso a alimentación, vestimenta, así como a educación obligatoria, atención médica básica y vivienda segura. Bajo el principio de que “para aliviar la pobreza, primero hay que fortalecer la educación y combatir la ignorancia”, China ha otorgado más de 800 millones de becas a los estudiantes de familias vulnerables, cortando así la transmisión intergeneracional de la pobreza desde su raíz. La tasa de afiliación al seguro social médico entre la población rural de bajos ingresos y aquellos que han salido recientemente de la pobreza supera el 99 %, lo que les brinda la seguridad y confianza al momento de enfrentar las enfermedades. Al mismo tiempo, la infraestructura en las zonas rurales ha sido continuamente mejorada. Todas estas medidas han transformado de manera tangible la vida de las comunidades más pobres.
Aplicar las políticas con precisión. Por un lado, se lleva a cabo una identificación exacta de las personas en situación de pobreza, localizando a cada hogar vulnerable, analizando las causas específicas y necesidades, y estableciendo archivos individualizados. De esta manera se garantiza que los recursos lleguen realmente a quienes más los necesitan. Por otro lado, aplicar el remedio adecuado a la enfermedad, es decir, realizar asistencia focalizada según la realidad de cada región y las características de cada grupo. Se considera el desarrollo como la vía fundamental para eliminar la pobreza, pasando de la asistencia pasiva a la generación activa de capacidades, y se impulsan más de 300,000 industrias especializadas adaptadas a las condiciones locales, lo que eleva los ingresos de decenas de millones de hogares pobres.
Movilizar toda la sociedad. Se promueve el mecanismo de cooperación entre las regiones más desarrolladas y las menos desarrolladas, formando “parejas” para la asistencia mutua. Las entidades y empresas estatales brindan ayuda focalizada a los condados pobres, impulsando una estrategia nacional coordinada que canaliza recursos financieros, talento y tecnología hacia las zonas más necesitadas. También se concede gran importancia al papel protagónico de la población en situación de pobreza. A través de la formación educativa y mecanismos de incentivo, se fortalecen sus capacidades productivas y comerciales, de modo que las personas no solo enriquezcan sus bolsillos, sino también sus mentes.
China siempre practica el concepto de la comunidad de futuro compartido para la humanidad, buscando no solo el bienestar del pueblo chino, sino también el desarrollo de todos los pueblos del mundo. China alcanzó con diez años de antelación el objetivo de reducción de la pobreza establecido en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, fomentando confianza a la causa global contra la pobreza. China participa activamente en la cooperación internacional para la reducción de la pobreza, ofreciendo ayuda dentro de sus capacidades a otros países en desarrollo. Según informe del Banco Mundial, la Iniciativa de la Franja y la Ruta permitirá que 7.6 millones de personas salgan de la pobreza extrema, y que 32 millones, de la pobreza media. China ha creado un Fondo para el Desarrollo Global y la Cooperación Sur-Sur por un total de 4,000 millones de dólares, y ha movilizado cerca de 20,000 millones de dólares en fondos para el desarrollo a través de la Iniciativa para el Desarrollo Global, ejecutando más de 1,800 proyectos que benefician a numerosos países. China no solo proporciona asistencia directa, sino que también fortalece las capacidades locales. A través de talleres y programas de formación sobre reducción de la pobreza y desarrollo, ha capacitado a más de 400,000 profesionales en más de 180 países y regiones, apoyando la construcción de capacidades para la reducción de la pobreza en todo el mundo.
La gobernanza de la pobreza es un desafío global y una tarea común de toda la humanidad. China, como el país en desarrollo más grande del mundo, ha resuelto históricamente el problema de la pobreza absoluta; esto no solo constituye una hazaña trascendental en la historia del desarrollo de China, sino también una contribución significativa a la causa mundial de reducción de la pobreza y al progreso del desarrollo humano. El éxito de China en la reducción de la pobreza ofrece una referencia valiosa para los países en desarrollo. La experiencia china demuestra que la pobreza en los países en desarrollo sí puede ser superada; así como China lo ha logrado, otros países en desarrollo también pueden lograrlo. Por supuesto, no existe un modelo único aplicable a todos los países. China apoya que cada nación explore, de acuerdo con su realidad, un camino de reducción de la pobreza que se adapte a sus propias condiciones.
Tanto China como El Salvador son países en desarrollo, y China apoya firmemente que El Salvador explore un camino de reducción de la pobreza que se ajuste a sus propias condiciones. China está dispuesta a reforzar el intercambio y la cooperación con El Salvador en este ámbito, promover conjuntamente el bienestar de ambos pueblos y construir una comunidad de futuro compartido de la humanidad y una prosperidad común.