
El 2 de junio de 2026, el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, y la secretaria de Estado para Asuntos Exteriores, de la Mancomunidad y de Desarrollo del Reino Unido, Yvette Cooper, celebraron el 11.º Diálogo Estratégico China-Reino Unido en Beijing.
Wang Yi afirmó que, a principios de este año, el primer ministro Keir Starmer realizó una exitosa visita a China, durante la cual los líderes de los dos países alcanzaron un importante consenso sobre el desarrollo de una asociación estratégica integral a largo plazo y estable entre China y el Reino Unido. Este nuevo posicionamiento refleja la lógica histórica de las relaciones binacionales, satisface las necesidades prácticas de su desarrollo respectivo y traza una visión a largo plazo y prometedora de ganancias compartidas. Actualmente, los intercambios y la cooperación entre las dos partes en diversas áreas se han reanudado plenamente y están retomando gradualmente el rumbo correcto, una situación que merece ser especialmente valorada. Las dos partes necesitan fortalecer aún más la comunicación y la coordinación, implementar adecuadamente los importantes consensos alcanzados por los líderes de los dos países, mantener firmemente el posicionamiento de una asociación estratégica integral a largo plazo y estable entre China y el Reino Unido, reforzar las interacciones de alto nivel y promover la obtención de más resultados prácticos y tangibles, a fin de hacer las contribuciones de China y el Reino Unido a la promoción de la paz, la estabilidad, la prosperidad y el desarrollo mundiales, e inyectar una mayor certidumbre a este mundo turbulento e inestable.
Wang Yi afirmó que los más de 40 años de historia de la reforma y apertura de China han demostrado que la apertura trae el progreso, mientras que el enclaustramiento conduce al atraso. China está comprometida con un desarrollo de alta calidad y una apertura de alto nivel. El XV Plan Quinquenal no solo es un plan de desarrollo nacional para China, sino también una lista de oportunidades para el resto del mundo. El documento está altamente alineado con la estrategia industrial moderna del Reino Unido, por lo que las dos partes pueden aprovechar las oportunidades y realizar esfuerzos bidireccionales para lograr el éxito mutuo. El canciller chino expresó su esperanza de que el Reino Unido ofrezca a las empresas chinas un entorno de negocios equitativo, justo y no discriminatorio, defina razonablemente los límites de seguridad y cree un ambiente favorable para el desarrollo de las relaciones y la profundización de la cooperación entre los dos países.

Wang Yi enfatizó que la situación internacional actual es sumamente cambiante y turbulenta, con el resurgimiento de la ley de la selva, y que la comunidad internacional está experimentando las turbulencias y las transformaciones más profundas desde el fin de la Guerra Fría. Como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), China y el Reino Unido tienen importantes responsabilidades con respecto al futuro del mundo. Los dos países deberían tomar la delantera en seguir el camino correcto y defender la justicia, salvaguardar los resultados victoriosos de la Segunda Guerra Mundial, acatar la Carta de la ONU, adherirse al verdadero multilateralismo y promover conjuntamente la construcción de un sistema de gobernanza global más justo y razonable.
Wang Yi también expuso en profundidad la posición de China sobre cuestiones como la cuestión de Taiwán y la cuestión de Hong Kong.
Yvette Cooper afirmó que, durante la visita del primer ministro Keir Starmer a China en enero de este año, los líderes de los dos países determinaron la construcción de una asociación estratégica integral a largo plazo y estable entre el Reino Unido y China. Este posicionamiento es muy importante y está plenamente en consonancia con los intereses de ambas partes. Dado que la situación internacional actual es turbulenta y compleja, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, el Reino Unido y China necesitan más que nunca fortalecer el diálogo y la cooperación para abordar conjuntamente los desafíos. El Reino Unido tiene la voluntad de trabajar con China, siguiendo la dirección marcada por los líderes de los dos países, para intensificar los intercambios de alto nivel, impulsar el diálogo institucional y profundizar la cooperación en economía, comercio, finanzas, energía, inteligencia artificial (IA), cambio climático y otros campos. Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas con China, la política seguida por el Reino Unido sobre la cuestión de Taiwán se ha mantenido sin cambios y no cambiará. La parte británica está dispuesta a continuar manteniendo un diálogo franco con la parte china para manejar las diferencias de manera constructiva y adecuada, con vistas a promover el desarrollo saludable y estable de las relaciones entre el Reino Unido y China.
Las dos partes también intercambiaron opiniones sobre cuestiones como la cuestión de Irán y la cuestión de Ucrania.

