
El 14 de febrero de 2026, hora local, el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, asistió a la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM o MSC, por sus siglas en inglés). Pronunció un discurso en la sesión “China en el Mundo” y respondió a preguntas del público.
Al ser consultado sobre el papel de China en la resolución de conflictos regionales, en particular la crisis de Ucrania, Wang Yi señaló que la posición de China es muy clara: todos los focos conflictivos regionales deben resolverse mediante el diálogo y la negociación, buscando una solución política, y lo mismo aplica para la cuestión de Ucrania. Sin embargo, China no es parte directamente involucrada, por lo que la decisión no está en manos de China. Lo que China puede hacer es promover la paz y fomentar las conversaciones. Para ello, ha enviado enviados especiales para mediar y, a través de diversos canales, ha instado a todas las partes a cesar el fuego lo antes posible, poner fin a las hostilidades y volver a la mesa de negociaciones.
Wang Yi afirmó que resulta alentador que, recientemente, las partes hayan reanudado el diálogo, especialmente centrado en los temas sustantivos de la crisis de Ucrania. China lo acoge con satisfacción. Reconoció que aún existen grandes divergencias entre las posiciones de las partes y que las negociaciones de paz no pueden lograrse de la noche a la mañana. No obstante, subrayó que sin diálogo no puede haber paz, y que si el diálogo no se mantiene, los acuerdos de paz tampoco surgirán por sí solos. China alienta y apoya todos los esfuerzos orientados a la paz y seguirá desempeñando, a su manera, un papel constructivo en favor de la misma.
Wang Yi destacó que Europa no debe ser un espectador. Tras el inicio del diálogo entre Estados Unidos y Rusia a comienzos del año pasado, Europa pareció quedar al margen. Indicó que, dado que el conflicto tiene lugar en suelo europeo, Europa tiene el derecho y debe participar oportunamente en el proceso de negociación. Europa no debería estar “en el menú”, sino “en la mesa”. China apoya que Europa dialogue con Rusia, formule sus propias propuestas y soluciones, y que, mediante la resolución de las causas profundas, se establezca una arquitectura de seguridad europea más equilibrada, eficaz y sostenible, que evite la repetición de conflictos similares y garantice la paz y estabilidad duraderas en Europa.
