
El 14 de febrero de 2026, hora local, el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, asistió a la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM o MSC, por sus siglas en inglés), y pronunció un discurso titulado “Unir esfuerzos para orientar el rumbo correcto del gran navío de la historia” en la sesión “China en el Mundo”.
Wang Yi señaló que, durante el último año, la situación internacional se ha vuelto aún más compleja e incierta, con el avance del unilateralismo y la ley de la selva, lo que ha colocado la causa de la paz y el desarrollo de la humanidad en una nueva encrucijada. El presidente Xi Jinping ha propuesto la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG), que aboga por cinco principios: igualdad soberana, Estado de derecho internacional, multilateralismo, enfoque centrado en las personas y acciones concretas, con el fin de construir conjuntamente un sistema de gobernanza global más justo y razonable. La IGG se ajusta a la tendencia progresista de la época, representa el consenso más amplio de la comunidad internacional y ha sido apoyada y respaldada rápida y ampliamente. Ha dado un nuevo impulso a la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad y, además, ha proporcionado una brújula china para guiar al gran navío de la historia a través de las tormentas hacia un futuro luminoso. La humanidad ha atravesado dificultades hasta el día de hoy, y permanecer unidos en las buenas y en las malas es la decisión correcta, dijo Wang Yi, y pidió a la comunidad internacional mejorar la gobernanza global mediante reformas y calibrar el rumbo de la historia.

Wang Yi formuló cuatro propuestas para la reforma y mejora de la gobernanza global:
En primer lugar, es necesario revitalizar el sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La ONU es un logro importante de la victoria en la Guerra Mundial Antifascista, una decisión histórica de nuestros antepasados y un proyecto de paz al que los países han dedicado el mayor esfuerzo hasta la fecha. El mundo solo tiene la responsabilidad de reforzar y reparar este edificio construido conjuntamente por los pueblos del mundo, pero no tiene derecho a destruirlo. Sin la ONU, el mundo regresará a la era de la ley de la selva, y un gran número de países pequeños y medianos perderán el apoyo multilateral del que dependen. Hoy es necesario retornar al espíritu original, reforzar el papel dirigente de la ONU, respetar los propósitos y principios de la Carta de la ONU y mejorar la eficacia del sistema de la ONU para adaptarlo a las necesidades del siglo XXI.
En segundo lugar, promover la coordinación y la cooperación entre los países. La razón por la que el sistema internacional actual no funciona lo suficiente es que algunos países acentúan sus diferencias, persiguen sus propias prioridades y se inclinan por la confrontación. Para salvaguardar la cooperación internacional, es preciso buscar puntos en común dejando de lado las diferencias y lograr beneficios mutuos. El diálogo y la cooperación son necesarios cuando existen diferencias. Expresó su esperanza de que los países puedan respetarse mutuamente y apoyarse mutuamente, como en la amistad entre caballeros, basada en la armonía sin uniformidad. Al repasar la historia, cada pequeño avance logrado por la humanidad es fruto de que todos los países superen sus diferencias y cooperen con sinceridad y dedicación. Tengamos siempre presente que la unidad es fuerza y que solo en la unidad hallamos la esperanza.
En tercer lugar, practicar siempre el multilateralismo. En el mundo multipolar futuro, es necesario practicar un verdadero multilateralismo y promover la democratización de las relaciones internacionales. Todos los países deben respetar al mismo conjunto de reglas, es decir, las normas básicas de las relaciones internacionales basadas en los propósitos y principios de la Carta de la ONU, para que todos los países, en especial los países pequeños y medianos, puedan encontrar su lugar y desempeñar el papel que les corresponde en el sistema internacional. Las grandes potencias deben dar ejemplo: promover la cooperación en lugar de la confrontación, respetar las normas sin dobles raseros, practicar la igualdad sin imposiciones y fomentar la apertura sin buscar beneficios unilaterales. El Sur Global está creciendo colectivamente, el sistema de gobernanza global debe adaptarse a los nuevos tiempos para reflejar más plenamente sus voces y su representatividad.
En cuarto lugar, la máxima prioridad ahora es detener la guerra y promover la paz. Hoy en día, aún persisten más de 60 conflictos en todo el mundo. El concepto de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible propuesto por el presidente Xi ha señalado la solución. Todas las partes deben promover las conversaciones de paz, oponerse a avivar las llamas y resolver los conflictos mediante la mediación y el diálogo. Pidió realizar esfuerzos incansables para lograr un alto al fuego y la reconstrucción en Gaza, afirmando que implementar la solución de dos Estados y restablecer la equidad y la justicia para el pueblo palestino es una responsabilidad ineludible de la comunidad internacional. La situación en Irán afecta a la estabilidad de Oriente Medio y debe manejarse con prudencia para evitar nuevos conflictos. La crisis de Ucrania finalmente ha abierto la puerta al diálogo. Todas las partes involucradas deben aprovechar esta oportunidad para esforzarse por alcanzar un acuerdo de paz justo, duradero y vinculante, eliminar las causas profundas de los conflictos y lograr la estabilidad a largo plazo en Europa. En cuanto a la cuestión de Venezuela, no se debe traspasar el límite del Estado de derecho internacional y se debe defender el principio de soberanía nacional.
Wang Yi subrayó que China seguirá siendo una fuerza firme por la paz, una fuerza fiable para la estabilidad y una fuerza impulsora del progreso histórico, y continuará promoviendo la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad.
Wang Yi también respondió a preguntas in situ sobre la cuestión de Ucrania, las relaciones China-Unión Europea (UE), las relaciones China-Estados Unidos y la situación en la región Asia-Pacífico.
Al margen de la reunión, Wang Yi se reunió por separado con el presidente de Serbia, Aleksandar Vučić; el canciller federal de Alemania, Friedrich Merz; el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha; el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina, Pablo Quirno; la ministra federal de Asuntos Europeos e Internacionales de Austria, Beate Meinl-Reisinger; la secretaria de Estado para Asuntos Exteriores, de la Mancomunidad y de Desarrollo del Reino Unido, Yvette Cooper; el ministro federal de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann David Wadephul; el ministro para Europa y de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot; el ministro de Relaciones Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide; la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Anita Anand; y el vice primer ministro y ministro de Relaciones Exteriores de la República Checa, Jan Macháček, entre otros.

