
El 13 de febrero de 2026, hora local, el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, se reunió con la secretaria de Estado para Asuntos Exteriores, de la Mancomunidad y de Desarrollo del Reino Unido, Yvette Cooper, al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich (CSM o MSC, por sus siglas en inglés).
Wang Yi señaló que China y el Reino Unido son grandes potencias con proyección global y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y que ambos asumen la responsabilidad de salvaguardar la paz y la seguridad internacionales. Por ello, deben mantener intercambios regulares, reforzar la coordinación estratégica y la comunicación, ampliar los intereses comunes y contribuir a la paz y el desarrollo mundiales. No hace mucho, el primer ministro Keir Starmer realizó una histórica y exitosa visita a China, lo que reactivó las relaciones chino-británicas. El presidente Xi Jinping y el primer ministro Keir Starmer acordaron desarrollar una asociación estratégica integral a largo plazo y estable, alcanzando amplios consensos sobre la cooperación bilateral y multilateral, lo que ha respondido a las expectativas de todos los sectores sobre el desarrollo estable de las relaciones entre ambos países.
Wang Yi subrayó que ambas partes deben implementar los consensos alcanzados por los líderes de los dos países, liberar continuamente los efectos positivos de la relación bilateral y explorar más potencial de cooperación. Señaló que ambas partes deben organizar con éxito una nueva ronda del Diálogo Económico y Financiero, la reunión de la Comisión Conjunta de Comercio y Economía, así como el Diálogo Estratégico China-Reino Unido, restablecer los intercambios normales entre los órganos legislativos de ambos países y reforzar los intercambios culturales y entre pueblos. China apoya el libre comercio y se opone a toda forma de proteccionismo, y da la bienvenida a las empresas británicas y de otros países para que inviertan en China, aprovechen como es debido plataformas como la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE, por sus siglas en inglés) y amplíen sus exportaciones al país. Espera que la parte británica proporcione a las empresas chinas un entorno empresarial justo, equitativo y no discriminatorio.
Yvette Cooper afirmó que la visita del primer ministro Keir Starmer a China fue un éxito rotundo y produjo resultados fructíferos, desempeñando un papel importante en el impulso de las relaciones entre el Reino Unido y China. La construcción de una asociación estratégica integral a largo plazo y estable entre ambos países responde a los intereses estratégicos de ambas partes. Reino Unido ha mantenido desde el establecimiento de relaciones diplomáticas su política sobre la cuestión de Taiwán y no la cambiará. Expresó la voluntad de trabajar con China para implementar los consensos alcanzados por los líderes de ambos países, avanzar en los diálogos institucionales en diversos ámbitos, ampliar la cooperación en comercio, inversión, finanzas, clima, seguridad y tecnologías verdes, y gestionar adecuadamente las diferencias. Reino Unido defiende el multilateralismo y el Estado de derecho internacional, y ambas partes pueden reforzar la comunicación y la coordinación en el ámbito multilateral para contribuir a la paz y la seguridad mundiales.
Ambas partes intercambiaron también puntos de vista sobre cuestiones internacionales y regionales como la crisis de Ucrania, Sudán e Irán.

