El 8 de marzo de 2026, Wang Yi, Miembro del Buró Político del Comité Central del PCCh y Ministro de Relaciones Exteriores, habló sobre las relaciones sino-japonesas en la conferencia de prensa de las dos sesiones.
Wang Yi manifestó: Hacia dónde se dirigen las relaciones sino-japonesas depende de la opción de Japón. El año pasado marcó el 80° aniversario de la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa. En un año tan especial, Japón debería haber tenido un profundo remordimiento por el camino erróneo que había seguido, incluyendo su brutal invasión y colonización a Taiwan. Pero su actual líder ha declarado flagrantemente que una contingencia en Taiwan podrá constituir una “situación amenazante para la supervivencia” de Japón, circunstancia en que Japón podrá ejercer su supuesto derecho de autodefensa colectiva. Como es bien sabido, el derecho de autodefensa se invoca solo cuando un país está bajo ataque armado. Los asuntos de Taiwan son asuntos internos de China. Y cabe preguntar: ¿Qué le da a Japón el derecho a meter la mano en ellos? ¿Qué le hace pensar a Japón que tenga el derecho a invocar la autodefensa si algo ocurre en la región Taiwan de China? ¿Ejercer el “derecho de autodefensa colectiva” significaría vaciar la Constitución Pacifista de Japón que renuncia el derecho a beligerancia? Al tener en cuenta que los militaristas japoneses libraron agresiones a otros países so pretexto de la “situación amenazante para la supervivencia”, los pueblos de China y de otros países asiáticos no pueden sino mantenerse altamente alerta y preocupados por hacia dónde se dirigirá Japón.
Wang Yi señaló: Este año marca otro 80° aniversario, el de los Juicios de Tokio. En aquel entonces, durante los juicios de dos años y medio, jueces de once países sacaron a la luz los incontables crímenes cometidos por los militaristas japoneses con una enorme cantidad de evidencias irrefutables. Los Juicios de Tokio, una prueba definitiva para la conciencia de la humanidad, impartieron la justicia histórica. Hoy, 80 años después, la historia brinda una vez más una oportunidad a Japón para reflexionarse. Quien sabe tomar la historia como espejo conocerá las causas del florecimiento y la decadencia históricos. La historia, si no se olvida, puede servir de guía para el futuro. Esperamos que el pueblo japonés pueda mantener sus ojos bien abiertos y no permitir a ningún pretencioso repetir hoy en día el mismo camino desastroso. China, ya robustecido, y los 1.400 millones de chinos no permitiremos a nadie volver a justificar el colonialismo ni revocar el veredicto de la historia sobre la invasión.
